ONGs y Software: tecnología para generar impacto social

En esta oportunidad, nos juntamos con Emanuel Malvezzi de Club Solidario para charlar sobre el desafío de generar impacto social con software y tecnología.

Emanuel es Lic. en Administración y Sistemas, trabajó durante años en distintas empresas, siempre desde el sector IT, y en una de ellas comenzó a colaborar en proyectos del tercer sector.

Paralelamente a esto, hay otro punto que lo distingue: es bombero voluntario en un cuartel de Vicente Lopez.

Involucrado en las distintas acciones del día a día del cuartel, Manu comenzó a palpar no sólo los desafíos que se presentaban, sino también las limitaciones.

Un día común implicaba salir de la oficina, conviviendo con proyectos de software vendidos por millones, ir al cuartel y encontrarse con una realidad completamente opuesta, viendo al grupo de bomberos haciendo lo que sea por mantener el cuartel vivo, como vender rifas en los semáforos para recaudar.

Frente a esto, Manu comenzó a entender un poco más las necesidades del tercer sector, identificando que la digitalización de los procesos y actividades podría generar alto impacto en las operaciones de las ONGs y distintas organizaciones.

Desde algo tan simple como el armado de un sitio web informativo o institucional, hasta herramientas más complejas como un software de gestión o un CRM.

En el caso del cuartel, armó una cuenta de Instagram y eso desde adentro se vio prácticamente como transformación digital, y como la apertura de puertas a un mundo de comunicación y visibilización.

Al final del día, Manu vio que las ONGs tienen las mismas necesidades que las empresas: optimizar procesos.

Las empresas buscan captar y fidelizar clientes. Las ONGs hacen lo mismo, simplemente los clientes se llaman donantes.

En LATAM, las ONGs se financian de esta manera: un 50% de individuos, un 25% de empresas, y un 25% de entes estatales. Al final del día, son como una empresa privada a nivel frío de procesos y sistemas. Simplemente su acción es social.

A partir de este contexto y con su espíritu emprendedor, Manu decidió encarar el problema y construir una solución para resolverlo.

Luego de distintas vueltas y pivots, llegaron a lo que hoy es Club Solidario, un club al que cualquier persona puede sumarse, y a cambio de una suscripción mensual, recibir beneficios en distintas marcas y comercios.

El primer MVP de Club Solidario se enfocó particularmente en trabajar junto a Banco de Alimentos. Armaron una pequeña plataforma de beneficios para los donantes suscriptos al club, que podían acceder a una cuponera de descuentos en distintos comercios. La suscripción mensual era donada en un 100% a Banco de Alimentos.

Con esto, lograron fidelizar clientes y entender cómo prologar el ciclo de vida útil del donante para las ONGs. En LATAM, el promedio se encuentra entre 10 y 12 meses de vida útil. Con Club Solidario, lograron extenderlo a 18 meses.

Además, con Club Solidario atacan otro problema, y es la operatoria comercial de las ONGs. Actualmente, muchas de las grandes ONGs tienen métodos obsoletos de recaudación, usualmente apoyados en facers y call centers no voluntarios, generando altos costos operativos y procesos muy poco escalables.

Por este motivo es que Club Solidario no es una ONG, es una empresa con fines de lucro que trabaja junto a las organizaciones, y busca optimizar dichos procesos de recaudación, haciéndolos más escalables y menos costosos.

Actualmente, son más de 10 ONGs a las que ayudan con este modelo escalable, y los donantes o socios del club pueden elegir a qué ONG donarle su suscripción mensual.

Por otro lado, se encuentran pivotando la solución y trabajando junto a empresas para ofrecerles el modelo como beneficios corporativos.

De esta forma, las compañías que brindan beneficios a sus colaboradores pueden continuar haciéndolo, pero con impacto social en escala.