Antes de contratar: tipos de outsourcing y cuál le conviene a tu empresa

Cuando una forma de trabajar y contratar servicios se convierte en tendencia como el Outsourcing, no ocurre sin razón. El outsourcing funciona como un solucionador de problemas para las empresas, cómo dijimos en varios artículos anteriores.

Este método puede efectuarse de muchas maneras, y así se está haciendo en todo el mundo. Hay distintas tendencias adecuadas para cada empresa, por eso es importante que consideres todas y que encuentres la herramienta puntual para la tuya.

Así vas a poder obtener la mayor cantidad de beneficios económicos y encontrar los proveedores indicados.

Outsourcing In-Site

Se denomina in-site cuando el servicio de outsourcing ocurre dentro de tu empresa.

Esta metodología otorga un control mucho mayor sobre los servicios para poder estar manejando a los proveedores y sus actividades.

Hay muchos motivos para optar por este tipo de servicio.

Algunas empresas necesitan que un proveedor les brinde una solución pero también se ven obligadas a mantener una comunicación fluida y constante, para atravesar procesos de testeo rápidos y efectivos. 

Otro gran factor es cuando el servicio de outsourcing que se requiere es para brindar servicios dentro de las instalaciones de la empresa.

Por ejemplo la contratación de una consultora para sueldos o contabilidad de la empresa. En este caso, los dos motivos se juntan.

Outsourcing Off-Site

El off-site, como su nombre lo indica, es el caso opuesto al in-site.

Puede parecer menos útil, pero en realidad este tipo de outsourcing es el que principalmente explota todas las funciones de la metodología en sí, que es desligarse de un problema y encontrar una solución externa.

Al no utilizar recursos ni tiempo propio en monitorear el proceso o brindar un espacio de trabajo, el dinero invertido en el outsourcing es menor.

Por ejemplo, si estás buscando que tu empresa renueve su software empresarial, no necesitás tener desarrolladores desde el inicio del proceso en tu empresa.

Eso va a ocurrir principalmente en la etapa de testeo cuando el software se implemente.

Deslocalización

Este tipo de outsourcing es muy simple de entender pero difícil de implementar.

La competitividad empresarial hizo extrema la búsqueda de ahorro y de reducción de costos.

Las metodologías y formas de trabajar de las empresas se conocen internacionalmente lo cual hace más complejo mantener vigente a tu empresa.

El principal objetivo de la deslocalización es abaratar costos.

Esto se logra buscando economías emergentes en países no tan desarrollados, ya que en ellas vas a encontrar servicios similares a los que podrías buscar en tu país pero con costos menores.

Incluso ciertos países de Latinoamérica, Asia o Europa Oriental suelen incentivar financieramente a las empresas que buscan inversiones.

La flexibilidad para la contratación en estos casos suele ser muchísimo mayor, pero no todos los servicios pueden implementarse de esta manera.

Por ejemplo, un servicio de asistencia telefónica no es ideal por cuestiones de horarios y de idioma.

Además, este tipo de outsourcing requiere una investigación por parte de tu empresa muchísimo mayor ya que son muy amplios los parámetros que entran en juego para determinar si es conveniente o no.

Existen formas más sutiles de implementarlo pero no tan baratas como las filiales en el exterior.

Muchas empresas eligen trasladar fábricas (por ejemplo) a otros países para así tener un control mayor de la actividad.

Pero otra posibilidad es subcontratar la producción de servicios para disminuir el costo de la propia producción.

Out-Tasking

Este modelo es el ideal para las empresas que no están seguras sobre la contratación de un servicio de outsourcing.

Las empresas que ofrecen out-tasking se focalizan en actividades muy específicas, buscando que los contratadores no quieran desligarse de una responsabilidad muy grande, sino un servicio más discreto pero que responda rápido a una necesidad.

La principal ventaja consta en un avance escalonado, primero otorgar responsabilidades menores en tareas periféricas para la empresa para luego hacer un análisis de recursos, tiempo y satisfacción y analizar un contrato de outsourcing a largo plazo.

Insourcing

El insourcing no es un modo de outsourcing. Sino que es una consecuencia de un proceso muy largo de tercerización.

Las empresas que buscan comenzar con un proceso de insourcing primero realizan actividad en modalidad outsourcing y luego encuentran en esta actividad algo esencial para la empresa.

Entonces el objetivo consta de traer dentro de la empresa e integrar a la cadena de producción esta actividad.

Es necesario que la empresa restablezca sus objetivos para considerar y analizar adecuadamente si le conviene superar la etapa de outsourcing de una actividad puntual para hacer una contratación.

Bi-Sourcing

El bi-sourcing busca sacar lo mejor del outsourcing y el insourcing.

¿Qué es lo mejor?

Lo más conveniente en cada caso. Una fábrica por ejemplo, tiene un producto final para fabricar pero también muchos insumos intermedios, algunos de ellos se compran a proveedores externos, otros se fabrican internamente.

El equilibrio entre estas dos es esencial para poder ahorrar todos los recursos posibles y orientar toda la actividad a mantenerse competitivo en el mercado.

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