5 razones para contratar un servicio de outsourcing

El Outsourcing no es simplemente una necesidad, una búsqueda de una solución ajena a la empresa. Es una decisión estratégica que brinda grandes beneficios, principalmente reduciendo costos ya que el ahorro siempre es una variante importante para cualquier empresa.

El servicio de asistencia tecnológica, la infraestructura tecnológica y el desarrollo de aplicaciones y software para empresas son solo algunos de los puntos en los que haremos hincapié para presentarte al outsourcing como una herramienta esencial.

Reducir gastos

Para definir la mejor estrategia de costos del sector IT, hay muchísimas variables a tener en cuenta. Algunas de esas variables están al alcance de los directivos. Pero otras no, ya que son variables estructurales para las que necesariamente vas a requerir una contratación externa. En esas variables es donde queremos centrarnos en este artículo.

Es muy común a la hora de implementar nuevas tecnologías y procesos que se generen etapas de experimentación y trabajo de prueba. No es novedad que las mismas llevan mucho tiempo, aprendizaje y lógicamente dinero.

Poner a un equipo de trabajo a experimentar con una herramienta o tecnología para “ver si podemos hacer algo parecido”, no es compatible con hacerlo en escala, y especialmente de forma eficiente.

Por esta misma fase pasamos reiteradas veces de forma interna para nuestros proyectos de desarrollo, hasta que logramos entender la importancia de acceder a un grupo de especialistas que pueda ayudarte de una manera efectiva a resolver ciertos problemas.

La estrategia del outsourcing

Cuando una empresa busca contratar un servicio tercerizado de outsourcing, suelen darse algunos escenarios posibles:

  1. la empresa no puede encontrar soluciones internas a un pequeño conflicto o desafío del día a día
  2. necesita enfocar a cierto equipo en un proyecto puntual prioritario, dejando de lado el proyecto secundario en el que estaban trabajando
  3. necesita realizar un proyecto en escala, con cierta complejidad, requiriendo cierto expertise

¿Hay algún tipo de proyecto o tarea que sea de más importancia que otro para la empresa?

Siempre, y no por catalogarlo de una forma u otra, ya que las compañías tienen sus objetivos, su plan y sus recursos establecidos. Atender las necesidades del negocio es estratégico y demandante a la vez.

Lo importante es no dejar de lado ninguno de estos ítems, ya que si entran en el backlog de prioridades de la empresa, es por algo.

Evaluar la posibilidad de contratar un servicio de Outsourcing es una excelente herramienta para enfrentar estos desafíos de forma rápida y eficiente. No busca reemplazar ni mejorar los objetivos centrales de la empresa, pero sí va a tener como objetivo acompañarte en cumplir los desafíos.

Por último, es importante entender que el Outsourcing es una alianza, necesariamente se genera una interdependencia entre la empresa y el proveedor de servicios.

Escalabilidad

Uno de los miedos que suelen surgir de forma interna en las empresas es el de la incertidumbre.

“No se si va a funcionar bien, mejor intentemos hacerlo de forma interna y vemos cómo sale”.

La realidad es que las empresas que brindan servicios tercerizados pueden orientar todos sus recursos hacia el proyecto que esté realizando en conjunto con tu empresa.

La matemática es simple: si tu empresa necesita desarrollar un pequeño sistema de gestión interno que va a ayudar a las operaciones diarias del día a día, pero todo el equipo técnico está enfocado en el desarrollo de un producto para clientes, es claro que el outsourcing será una herramienta fundamental para atacar estos problemas.

Dicho esto último, el escenario que suele darse es que se generen ahorros internos de recursos, y una solución final de calidad que hubiera sido inalcanzable si se planteaba con recursos internos que tienen que atender ambos frentes.

Evolución

Otro de los puntos importantes que suelen encontrarse en la interacción entre empresa y proveedor tiene que ver con el expertise, y las evoluciones tecnológicas.

Cuando una empresa atraviesa un proceso de modernización de tecnologías o recambio de sistemas, lo que primero busca son las nuevas tendencias, y aquellas herramientas que estén catalogadas como las que mejor funcionan.

Nuevamente, como ya mencionamos, este es un momento clave que genera una discrepancia entre apuntar a buscar un proveedor, o empezar a experimentar de forma interna con las nuevas tendencias para generar alguna prueba de fuego.

El Outsourcing es la mejor forma que vas a encontrar de asegurarte que tu empresa está siguiendo el ritmo de la evolución tecnológica. A la hora de contratar servicios de desarrollo de software, aplicaciones o soporte tecnológico, el proveedor es experto en el tema.

Esto va a desligar la preocupación interna de la compañía a investigar y experimentar pudiendo delegar estas tareas a un especialista que va a ayudar a tu empresa a estar al día, atender a las necesidades emergentes y mantenerse competitiva en el mercado.

La responsabilidad del proveedor

Una de las mayores contras de la investigación y la experimentación interna de la empresa, es que no siempre los resultados van a ser positivos. Si, lógicamente podemos encarar los proyectos con un espíritu de “prueba y error”, pero como vimos anteriormente, puede llevar mucho tiempo y gastar muchos recursos.

En conclusión, podemos decir que lo esencial del outsourcing es:

  • delegar las responsabilidades del día a día a un equipo con conocimiento en la materia, adaptado a las últimas tecnologías, experto en desarrollo
  • que tenga una autonomía que permita a tu empresa desligarse de las tareas del proyecto
  • simplificar la supervisión y dejar a los equipos core trabajar en objetivos centrales, focalizando los recursos en el negocio.